Áreas de apoyo
Salud mental perinatal
Un espacio para lo que se siente al buscar un embarazo, al atravesarlo, al después, y también para las pérdidas de las que casi nadie habla. Presencial en La Dorada o por videollamada.


“Todos felices con la llegada. Menos yo.”
Esta etapa viene con un guion escrito por otros: que debería ser la época más linda, que el instinto llega solo, que hay que sentir gratitud a toda hora. Y a veces lo que hay es miedo, tristeza, rabia, un cansancio de otro tipo, o un cuerpo que no responde como esperabas. Encima, la culpa de no estar sintiendo lo que se supone que se siente.
Aquí caben todas las versiones de esta etapa: la búsqueda que se alarga mes a mes, un tratamiento de fertilidad, un embarazo vivido con miedo, un parto que no fue como lo imaginabas, una pérdida que los demás nombraron de pasada, un postparto sin red, o una llegada que se dio y aun así te dejó sin piso. Nada de lo que sientas aquí tiene que justificarse.
Cómo se puede ver en el día a día
- Ansiedad o miedo que no bajan, aunque por fuera todo parezca ir bien.
- Tristeza, llanto o irritabilidad que se sostienen en el tiempo.
- Pensamientos que asustan y que cuesta mucho contarle a alguien.
- Sentir distancia con tu propio cuerpo, con la gestación o con el bebé, cuando lo hay.
- Culpa: por no sentir lo que se espera, por lo que pasó, por necesitar descanso.
- Dificultad para dormir incluso cuando hay oportunidad de hacerlo.
- Evitar preguntas, celebraciones o redes sociales, y sentir soledad en medio de gente que ya cambió de tema.
Cómo lo trabajamos
Empezamos por donde tú estés, sin dar por hecho nada de tu historia. Le damos lugar a lo que sientes sin corregirlo y separamos lo que es tuyo de lo que es el guion de afuera. Si hubo una pérdida, la nombramos con el peso que tiene, incluso si otros la trataron como algo pequeño.
Después trabajamos lo que sostiene tus días: el descanso posible, la ansiedad, los pensamientos que asustan y las conversaciones pendientes con tu pareja o con la familia. Esos pensamientos se pueden contar aquí sin que nadie se alarme, y si alguno no da espera, está la línea nacional 192, opción 4, o la línea de emergencias 123. Si veo señales que ameritan una valoración médica o psiquiátrica, te lo digo con claridad y te acompaño en ese paso: hay cuadros de esta etapa que se atienden mejor en equipo.
Esta página es informativa y no reemplaza una valoración profesional.



