Áreas de apoyo
Terapia para el trauma y el estrés postraumático
Un espacio con calma para trabajar lo que te marcó y para que tu cuerpo deje de vivir en alerta, a tu ritmo y sin contar nada antes de que quieras. Presencial en La Dorada o por videollamada.


“Pasó hace años, pero mi cuerpo sigue ahí.”
Puede que hayas seguido con tu vida, que casi nadie sepa, que incluso te digas que eso ya pasó. Y aun así hay días en que un olor, un tono de voz o una fecha te devuelven de golpe, y el cuerpo reacciona antes de que alcances a explicarte por qué. Después queda el cansancio y la rabia de no poder controlarlo.
No es que le estés dando demasiada importancia ni que te hayas quedado atrás. Cuando algo desborda la capacidad de procesarlo en el momento, el recuerdo queda guardado sin terminar de acomodarse, y el sistema de alarma sigue trabajando como si el peligro estuviera presente. Tus reacciones tienen lógica: son las de alguien que sobrevivió a algo.
Cómo se puede ver en el día a día
- Recuerdos o imágenes que llegan sin permiso, de día o en sueños.
- Reacciones fuertes del cuerpo ante señales que se parecen a lo que pasó.
- Estar en alerta: sobresaltos, revisar salidas, dormir con la guardia arriba.
- Evitar lugares, personas, conversaciones o fechas.
- Sentirte lejos de todo — como viendo tu propia vida desde afuera — y que cueste confiar, incluso en gente que te quiere.
- Rabia o llanto que aparecen sin aviso, y vergüenza después.
- Culpa por lo que hiciste o dejaste de hacer entonces.
Cómo lo trabajamos
Lo primero es la seguridad, no el relato. Antes de tocar nada dedicamos el tiempo que haga falta a que tengas recursos para regularte y a que sepas cómo parar en cualquier momento. No necesitas contarme lo que pasó para empezar, ni contarlo completo, ni contarlo nunca si así lo decides: se puede trabajar con lo que el cuerpo y la vida de hoy están mostrando.
Cuando estén las condiciones, abordamos el recuerdo por partes y con cuidado, con herramientas del enfoque cognitivo-conductual centrado en trauma y con tu consentimiento en cada paso. Vamos despacio a propósito: aquí ir despacio es parte del tratamiento y no un retraso. Tú marcas cuándo se avanza y cuándo se para.
Esta página es informativa y no reemplaza una valoración profesional.



